martes, 3 de julio de 2007

Tráfico de tortugas y fauna en Argentina


Nuestro país; como muchos países subdesarrollados y con gran biodiversidad es uno de los lugares donde el tráfico de fauna hace estragos. Estamos incluidos entre los países productores. Los países desarrollados son los países consumidores, los que compran los especímenes (no usamos las palabras exportador e importador porque las mismas se usan solamente en caso de "importación-exportación legal", que también existe). El único país que posee ambas categorías (productor y consumidor) es Australia.

El tráfico produce en nuestro país un movimiento de al menos U$S 150.000.000 (según la Policía Aeronáutica puede llegar hasta al menos los U$S 400.000.000, según otros datos). Es de aclarar que este tráfico al ser ilegal no genera divisas al país sino que simplemente genera ganancias a los pocos particulares involucrados en la actividad.

El tráfico comienza en regiones rurales marginales, alejadas de los centros urbanos donde sus habitantes, en general en condiciones de extrema pobreza, realizan dicho tipo de caza como una forma de subsistir. Esta actividad es mucho mayor en el norte de nuestro país por su mayor biodiversidad. Si bien la caza de animales para su tráfico es una forma de subsistencia para los cazadores, esta actividad a la larga va afectando la ecología del lugar donde habitan, produciendo el exterminio de las especies que cazan (y a la vez otras asociadas a ellas) condenando a la zona a la extinción de su fauna -a veces también flora- en pocas décadas.

Al cazador se le paga una suma ínfima por cada captura, por ejemplo: en Santiago del Estero al cazador se le abonan U$S 0,38 por tortuga (cazan cerca de 20 al mes por persona) y en New York esa misma Tortuga se vende en U$S 35,00 un precio modesto ya que el comercio de especies se rige por el principio de "cuanto más raro, más caro". En Europa algunas especies de papagayos se pagan más de U$S 10.000,00.
Uno de cada diez animales cazados llega vivo a su destino, lo que no le garantiza mayores posibilidades de vida ya que se calcula que de las tortugas en cautiverio el 80 % muere antes de los tres años de edad. Los animales mas requeridos son los loros, papagayos, monos y tortugas.

Nuestro país está suscripto a la Convención Internacional sobre Comercio de Especies de Fauna y Flora silvestres amenazadas (Cites). La CITES establece distintas categorías para las especies según el grado de peligro en que se encuentren. El apéndice I, incluye a las especies que están en peligro de extinción por lo cual queda prohibido su comercio entre todos los países signatarios de la convención.

Dicha prohibición se refiere al comercio internacional y se incorpora a la Ley de Fauna (22421/81), que prohíbe la venta en el país de ejemplares de la fauna autóctona. Esta ley fue reglamentada por el decreto 666/87. Este decreto se hace extensivo hasta las especies silvestres que se hallen en grave retroceso numérico, regula el modo en que debe procederse al tránsito interno dentro del país de los animales que se van a exportar y a la documentación que los mismos deben poseer. Todo animal que se exporte o que se venda dentro del país (para el caso de animales de criadero o importados) debe tener una documentación llamada "guía" que identifica al animal desde su origen. A su vez, el mismo decreto determina que la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable debe promover planes y programas tendientes a asegurar la protección de estas especies y de su hábitat específico.

Se trata no sólo de cuidar las especies sino el hábitat todo, ya que muchas especies además de su caza ilegal se ven amenazadas por la destrucción de su medio: desmontes, avance del ganado, etc. Esto pasa por ejemplo, con el emblemático Yaguareté, que si bien poco es lo que se caza para traficarlo por su piel (ya que las pieles de felinos manchados no tienen un precio alto en el mercado) la destrucción de su hábitat lo lleva a merodear cerca de los campos de ganado, lo que le asegura su muerte.

Actualmente se llevan a cabo proyectos de reproducción de animales en cautiverio utilizando incluso los mismos ejemplares decomisados que ya no podrán volver a la naturaleza.

Especies autóctonas incluidas en CITES- Apéndice I:Todos los felinos manchados (yaguareté, ocelote, etc.), guacamayo azul, yacaré overo, tortuga falsa carey, tortuga verde, tortuga laud, ñandú petiso cordillerano, harpía, yacutinga, chorlo boreal, guacamayo amarillo, loro cara roja, tatú carreta pichiciego menor, y mayor, zorro rabón, lobito de río, nutria patagónica, nutria marina, lobo gargantilla, yaguarundí, chancho quimielero, vicuña, venado de las pampas, ciervo de los pantanos, huemul, huemul del norte, chinchilla chica y grande, ballena jorobada, ballena azul, ballena austral, tapalcuá panza clara, aguila viuda, guacamayo verde, maracaná afeitado, catita cabecita roja, cóndor andino, quirquincho de la puna, mulita orejuda, tuco-tuco jujeño, pudú.
fuente:Barrameda.com

3 comentarios:

Madera a Mano dijo...

Hola , me podrias informar si exixte alguna reserva donde llevar una tortuga terrestre que encontré hace unos años (en muy mal estado , ahora recuperada)me gustaría devolverla a su medio natural pero no se como llegar a tal fin . Gracias

ivana petry dijo...

Estoy buscando lo mismo...

ivana petry dijo...

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